viernes, 16 de septiembre de 2011

La Caipirinha y la Sangría, ¿os apetece un trago?



Si viajas a  Brasil es obligatorio beber una de sus tan famosas caipirinhas. Es su cóctel típico, en concreto del estado de Sao Paulo, y es una atractiva mezcla de lima, azúcar, hielo y, por supuesto, cachaza. La cachaza es una bebida alcohólica destilada que se obtiene del jugo de la caña de azúcar fermentado con una tasa de alcohol entre el 38% y el 51%.

En la mayoría de las ocasiones se presenta con una cuidada decoración, en vaso grueso y con pajita, para no absorber todo el alcohol de golpe. Su secreto es beber la mezcla del fondo, es decir, el azúcar y el jugo de limo ya que, poco a poco, se va mezclando con la cachaza obteniendo una mezcla explosiva.


La caipiriña se ha extendido por todo el mundo dando lugar a variantes de la misma. En algunos lugares, podemos encontrarla con azúcar moreno en vez de blanco e incluso con vodka. Este cóctel ha mutado su nombre a caipiroska. En otros podemos encontrarlo con un sabor más parecido a la fresa gracias al uso de la granadina o al pisco, un aguardiente de vino procedente de Perú. 


El origen de esta refrescante bebida data del S.XIX. El nombre de caipirinha hace referencia a los campesinos que antiguamente habitaban los bosques. Los esclavos de aquellos tiempos eran aficionados a la garapa, un jugo de caña de azúcar que consumían sin fermentar. En las fiestas y rituales mezclaban éste con aguardiante local o zumo de frutas, sobre todo del limón y aquí encontramos el origen de la caipirinha.


En España una de sus más famosas bebidas, con permiso de la gran variedad de vinos que existen en el país, es la sangría. Aunque su consumo parece estar más extendido en el verano, lo cierto es que es no hay fiesta, reunión o celebración que se tercie sin el consumo de esta bebida. 


Su base es el vino tinto pero ésta no sería tan deliciosa sin sus acompañantes: el azúcar, el limón, trozos de diferentes frutas de temporada (como pueden ser la fresa, manzana, pera, melocotón...), otras especies como la canela, unas gotas de licor y un poco de gas a modo de refresco. Todo esto da lugar a una bebida dulce y sabrosa pero, ¡cuidado!, "sube" enseguida.


Puede ser considerada un ponche pero no un cóctel y debe presentarse en jarra grande acompañada de fríos cubitos de hielo para que la mantengan fresca, y debe servirse en anchos vasos. ¿Su origen? data de principios del S.XIX y se consume en toda la Península Ibérica, tanto en España como en Portugal. Su uso se extendió a Argentina en la primera mitad del S.XX debido a la millonaria inmigración española a dicho país.

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