En Brasil uno de sus símbolos más importantes es el Cristo Redentor. También se le conoce como Cristo de Corcovado y está situado a 709 metros sobre el nivel del mar en la ciudad de Río de Janeiro, más concretamente en la cima del cerro de Corcovado. Mide 30 metros y se inauguró el 12 de octubre de 1931, tras cinco años en obras.
Se le conoce como Cristo Redentor en honor a la Princesa Isabel, hija de Pedro II de Brasil, último emperador de Brasil y que murió a principios del S. XX. Se le conoce como La Redentora porque en una de las tres veces que asumió la regencia del Imperio abolió la esclavitud, lo que hizo enfrentar a la familia real con los poderosos terratenientes.
Su origen se basa en la necesidad de realizar un monumento religioso en Río por parte de ésta y el padre Pedro María Boss. La idea se retomó en 1921 cuando se aproximaba la conmemoración por el centenario de la Independencia de Brasil. Su base es muy pequeña, sus brazos se extienden hacia el vacío y está colocada en una zona de fuertes vientos. En 2007 fue elegida como una de las Maravillas del Mundo moderno.
En España, una de las figuras con forma humana más emblemáticas que existen es la fuente de Cibeles. Su origen data del año 1782 donde fue instalada junto al Palacio de Buenavista y en frente de la fuente de Neptuno. Simboliza a la diosa Cibeles, símbolo de la Tierra, la agricultura y la fecundidad y está tirada por un carro de leones.
Es obra del escultor Francisco Gutiérrez. Los leones representan a los personajes mitológicos Hipómenes y Atalanta. Hipómenes se enamoró de ella y consiguió sus favores con la ayuda de la diosa Afrodita y del truco de las manzanas de oro, pero al cometer los amantes sacrilegio cuando se unieron en un templo de Cibeles, Zeus se enfureció y les convirtió en leones condenándoles a tirar eternamente del carro de la gran diosa.
La fuente no sólo era un monumento artístico sino que tuvo desde el principio una utilidad para los madrileños. Tenía dos caños que se mantuvieron rústicos hasta 1862. De uno se surtían los aguadores oficiales que solían ser asturianos y gallegos y llevaban el agua hasta las casas y del otro el público de Madrid. En el pilón bebían las caballerías. A mediados del S.XX, el agua de la fuente se hizo más artística con el añadido de surtidores y diversos chorros formando cascadas y agregando la iluminación actual repleta de colores.

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